lunes, 1 de enero de 2007

Feliz 2007


Ya habíamos cenado, entre los reclamos de mi timada madre porque le habían vendido carne de segunda por filete. Habíamos bebido de la poca champaña que quedó después de que mi hermano la agitara y esparciera por el patio.
Afuera ya sonaban los petardos que ilegalmente estaban tronando. Y yo sentada sobre la cama de mi mamá viendo en directo (después del gran chasco) como por fin reventaban los fuegos artificiales en la costa. Podría haberlo visto en vivo y en directo pero creo que no había ni ánimo ni intención de ir.
Así que con la chaqueta puesta y sentada sobre la cama esperaba a que dieran las una de la mañana para salir a reventarme carreteando (como era mi primera intención, obvio).
Llegar al lugar de la fiesta fue complicado. Además el lugar era un campo con unas carpas que le daban aspecto de fonda dieciochera y llena de niñitos ABC1. En fin. Al menos pude encontrar a la niña que me dijo que me acompañaría y al menos no me sentía tan incómoda entre los amigos de mi hermano. Preferí gastar mi valioso dinero en comida que en alcohol, por lo que me fui al puesto de los Hare Krisha a comer cocadas y pizzas Krishna. No había mucho ambiente y los ánimos estaban como quien dice "piola", así que mientras veía si encontraba caras conocidas, bailaba pensando en que Berna era la capital de Suiza y que no podía recordar cual era la capital de Escocia y que lo tenía en la punta de la lengua. Lo terrible era que la peste hardcorita se había apoderado de este vallecito y yo no me había dado cuenta hasta entonces. Mientras miraba, me reía y echaba algunas burlas de como se tambaleaban algunas de un lado a otro. Creo que fue una de las pocas cosas que mantuvieron mi atención esa noche. Además de la "juventud culiá' " (como la denominé en un momento de enojo y asco) que estaba ebria hasta la inconciencia y tirados en los lugares más insólitos. Quizás fue la influencia del alcohol la que provocó que se armara una trifulca al amanecer. Entre varios golpearon rudamente en el suelo a uno, y como si tuvieran algo que ver, venían los camoteros ultra-extras a meterse a repartir combos al que le llegaran, quién sabe porqué lo hacían.
Cuando por fin (sí, dije por fin) terminó la fiesta me senté sola en la salida a esperar que me vinieran a buscar. Cuando se acerca un grupo de jovenes de clase alta (bueno, ya: Cuicos y la ctm! eso) ebrios, por supuesto, a colgarse de unos fierros. Como estaban lo suficientemente aburridos comenzaron a molestar a quien escribe. Primero no me sentí aludida, porque tiraban una broma al aire y luego se reían... Pero después me di cuenta que "gasparina" y "enferma" iban para mí. Uno de los "herederos de fundo" me preguntó que porqué estaba tan sola a lo que le respondí con cara de odio: "Adoro estar sola porque me apesta la gente. ¿No creís que la gente es apestosa a veces?" a lo que agachó la mirada y contestó: "si poh', igual a veces" La rubia que estaba sentada al lado mío me miraba como su madre miraría a la empleada y me hacía preguntas con su voz ronca. Obviamente no desaproveché la oportunidad de reírme de ellos mientras ellos lo hacían de mí. Luego de eso, el tipo con polera rosada me preguntó si no quería ir al "after hour" con ellos. El NO fue rotundo "me cayeron mal tus amigos".
Ya eran casi las siete de la mañana y llegó mi mamá a buscarme. En el auto pensaba lo importante que es darse un tiempo para estar solo, aunque te molesten con que eres autista o enfermo. Primero: tienes asiento en primera fila para ver las estupideces que hace el resto, y por ende eres más selectiva/o con tus compañías, segundo: evitas que la estupidez de otros se te contagie y tercero: valoras mucho más cuando tienes una buena compañía contigo.
En fin, no me quejo, pero esperaba pasarlo mucho mejor. Espero que este año sea al contrario que otros años: Vaya de menos a más.

Feliz año nuevo =)