martes, 14 de noviembre de 2006

¡Ese maldito plan cuadrante!

Sí señor lector, aunque se sorprenda... En este blog, está usted, a punto de leer




CRITICA SOCIAL



Y es que como este blog es mío, y si a mí me da la regalada gana de decir que algo me rompe las pelotas (no tengo, pero si tuviera me las rompería) lo voy a hacer.

¿Qué pasa si usted va tranquilamente deambulando por la calle y un furgón de la fuerza pública se detiene en frente de usted?

"¡Qué simpático!" se dirá.

Claro, porque como usted es un simple menor de edad, estudiante de un colegio de monjas, sin ningún tipo de antecedentes policiales, incluso con demasiada "cara de inocente". En exceso. Jamás pensará que algún policía se molestaría, o gastaría de su valioso tiempo que debería tener destinado para pegarle unos lumazos a algún delincuente, en usted. En preguntarle que qué hace tan tarde deambulando por donde va.

Póngase en la situación de que el gorilón verde le mira con cara de pocos amigos y le dice:

"¿Que tai' haciendo a ehta hora por acá'? ¿De aonde' soi tú? ¿Aonde viví'?"


¿Qué haría?

Exactooooo:

Su rostro con la expresión de amable ciudadano con intenciones de saludar, cambiaría de pronto, y su semblante se teñiría de duda y se le pegaría una expresión de imbécil difícil de borrar...
Y usted responderá: "De ahí"
Y el Gorilón dirá: "De aonde ahí po"
Y usted insistirá cohibido por la impresión: "De ahí po'"
Y la ameba verde le dirá: "A ver weoncito' mah respetoh, anda' pa' tu casa será mejol"
Y te irás asustado, pensando en ese saco verde, tratando de decifrar de qué esta relleno: Caca, papas, carne de cocimiento... Cabeceandote pensando por qué te molestan a tí, un simple adolescente tercermundista y no a los flaytes amigos y compipas del que le robó el celular a tu compañera de curso la semana pasada.
"¿Qué onda? ¿A qué hora empezaba el toque de queda?" te preguntarás. "¡Aaaagh, maldito policía! ¡Se me olvidaba que vivíamos en un estado de derecho! puedo andar donde sea y a la hora que sea"

Así es pue. Mientras muchos le darán la razón al orangután con esposas, pensando "¡aaay! ¡Qué ternura! Si sólo quería proteger a la indefensa criatura que caminaba sola!" Yo pienso que:
1.- Hay formas y formas de pedir las cosas. Hay que justificar bien los 5 años de preparación para ser carabinero y una persona con tanta autoridad no se puede andar con roterías, menos con la gente decente que no está cometiendo un ilicito.
2.- ¡Qué le importa a ése lo que uno haga o deje de hacer, y a la hora que sea!

Como iba diciendo. Vivimos en un estado de derecho. ¿Por que tiene que ver coartada su libertad una persona común y corriente? ¿Por qué si yo no atento contra la sociedad se me priva de libertades de moverme donde yo quiera y cuando se me dé la regalada gana?
-
-
-
-
-
-
-
-
"¡Peroooo cooooomooooo dices esooooo! ¡Si la delincuencia en este país vuela! ¿Cómo quieres controlar a los maleantes y manga de flaytes que rondan las calles?"
-
-
-
-
-
-
-
-

Hum... ¿Mayor dotación policial, eh?

Se ve bonito en los tripticos y panfletos de las propagandas políticas

"¡Tenemos plan cuadrante!"

¬¬

"¡Tenemos plan cuadrante CUADRADO!"


Pero díganme qué les pareceria una ciudad llena de motociclistas, furgones, retenes móviles, y verdecitos paseandose de un lado a otro. Y ésas cámaras de seguridad en cada esquina, cada calle, cada rincón por el que caminas, filmándo cada movimiento tuyo, sin importar que estés portandote bien o estés cartereando.
Puedo decir "Está bien, si es por seguridad y yo me porto bien, no tendría porqué molestarme" pero como que a veces cansan los guardias con complejo de neandertal y las situaciones donde te sientes pasado a llevar. Y desearías tanto, tanto volver a los tiempos de antaño, donde todo el mundo vivía desnudo en las praderas cazando mamuts. Pero no, ahí estas, controlado por la autoridad, tratado como si fueras parte del vil hamponaje, como decía el tango: "¡Dale que va! Échate a un lao' que a nadie importa si naciste honrao'" Y así acostumbramos a nuestros amables servidores públicos a que el perraje debe ser tratado todo por igual. Sin importar si son delincuentes, curas, asesinos, comunistas, homosexuales, vendedores de algodón de azúcar... da lo mismo...

¡Tanto policía! ¿De qué sirve diga?


Si el descontento sigue. Y la opresión y todo eso... Nunca atacamos el problema desde la raíz... Le damos unos golpecitos por encima a ver si con eso la gente se calma un poco. Como los resultados reales, duraderos y a largo plazo no hacen votos para las próximas elecciones...

Por eso me cargó el plan cuadrante ¬¬

miércoles, 8 de noviembre de 2006

Casting

Bien, aquí estoy. De vuelta en casa.

Pasa que llegué al canal y me hicieron entrar a una sala donde habían tres coordinadoras y otros dos postulantes al reality, hablando sobre qué los había impulsado a inscribirse en el reality. La verdad es que yo pensaba que iba a ser un asunto masivo, con aglomeraciones de muchachas desenfrenadas, histéricas por entrar. Y no. Resultó que nos habían llamado de a poco y nos entrevistaban uno a uno, para evitar ese tipo de inconvenientes.
Después de que llegué me hicieron subir a un segundo piso y mientras grababan a uno, yo esperaba en una sala. Ahí hablé un poco con el otro postulante que estaba ahí. Y me entró la preocupación. Según supo, el grueso de los concursantes que iban a elegir para entrar en el reality, iban a salir de estas entrevistas. Pero bueno, uno nunca sabe, de aquí a que sea verdad...

En fin. Después me tocó a mi. Me hicieron pasar a una sala donde me filmaron y me hacían preguntas, como porqué había yo decidido inscribirme, qué aptitudes tenía para ganar, qué aporte haría yo en el reality y ese tipo de cosas. Y sí, obviamente yo estaba nerviosa, me sudaban las manos, me temblaba un poco la voz, pero supe controlarlo y ser lo más natural posible.

Pero, aun tengo mis aprensiones con todo esto.

Creo que es verdad que tengo ese típico prejucio contra la gente que aparece en televisión. Creo que todos lo tienen. Tipo ser "chica reality" y que te tachen por mucho tiempo, sólo por haber salido en un reality. Es díficil demostrar que "eres diferente". Es difícil demostrar que no tan sólo tienes aptitudes para pelear en una pantalla, sino que eres un ser humano pensante, que tiene opinión clara y criterio formado. Pero qué, si llegase a quedar en esta cuestión, haría lo imposible por demostrar que no soy como esas niñitas faranduleras que tanto detesté. ¬¬° Porque definitivamente no soy así.
Ahora bien, reconozco que por algo me inscribí. No es que me dé vergüenza asumirlo. O tal vez sí. Pero qué tanto. La verdad no voy a decir que ahora me arrepiento, que por favor el cielo me perdone por estar cometiendo una locura, porque sinceramente me gustaría quedar seleccionada y tal.
Pero de verdad, verdad, tengo mis razones para dudar. Como cualquiera. Como que después, salir a la calle se hace más complicado porque todos te reconocen. Muchos te odiarán y te tildarán de florerito de mesa. Y la razón más fuerte de todas: Pensar que podría llegar a perder a una de las personas que más quiero, por cambiar mi verano por estar confinada en un programa de televisión. De verdad es lo que más me asusta, entre todas las demás razones.

En fin. Esto es como ponerse el parche antes de la herida, porque nadie me asegura que quede seleccionada. Pero nunca me había puesto a pensar antes en la posibilidad de entrar a farandulearme a la tele. Es interesante planteárselo. ¿Qué harían en un caso así? Críticos de programas obsoletos O.o ¿Qué harían? ¿Ah? ¿Ah?

-.-

martes, 7 de noviembre de 2006

La vil tentación

¿Qué pasa cuando se te ofrece una oportunidad de incorporarte a un mundo nuevo?
Pero, claro, no uno así muy ideal. Tendrías que dejar de ser la niña escolar tomando la micro entre las viejas que vienen del supermercado, dejar de ser "la niña que va en mi colegio" "la niña que vive cerca mío" "la pelmaza que se cayó en las escaleras mecánicas", para salir en portadas de diarios de mala muerte, o en el peor de los casos, estar en boca de alguna opinóloga desautorizada, pavoneandose con el argumento de que si eres conocido, tienes la obligación moral de andar ventilando con quien dormiste la noche anterior. Mal asunto.

Algunos dicen que el fin justifica los medios, pero verán, hacerse conocido por ser escritor, músico, actor, político, o haber nacido con siete extremidades, o lo que sea que sea, no es lo mismo que... ser famoso por culpa de un reality...




Seeeeeeeh




Ese antro de inmoralidad que tanto criticábamos (notar que me estoy incluyendo) me esta haciendo guiños. La tentación me hace muequitas y me dice: "Veeeeeen... no te puedes resistir a la fama fácil, al dinero. Ese viaje a Japón y ese Toshiba que tanto quieres."

Lo que pasó fue lo siguiente (aquí espero que me entiendan para que después no me terminen lapidando xD)

1.- Clases de historia. Suena mi celular.
2.- Yo: "Alo?"
3.- Señorita del otro lado: "Hola soy Verónica, te estoy llamando de Televisión Nacional... ¿Tú te inscribiste para un reality?"
4.- Yo recordando un día aburrido, Fomingo probablemente, en el computador, llenando un formulario para un reality, contestando con respuestas como que soy lo más floja del mundo y que le tengo alergia a los hombres.
5.- Yo: "¡Ugh! Sí, yo me inscribí"
6.- Señorita del otro lado: Ven mañana a tal hora y a tal lugar.


Y lo peor, es que no sé si quiero ir al casting


Sí quiero...
No quiero...


¡Aaaagh! Mentes perturbadas, meses de aislamiento, farándula B...


¿¡Qué hacer por amor de Dios!?



xD





Mañana actualizo... en su defecto... actualizo pasado mañana.



Au Revoir!